Cara 的个人资料Los invito a sentir, ...照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
Renovarse o morir.
Lo común es que los pajaritos hagan su nido con paja, telarañas, desperdicios de comida, (como hojas de elote), etc. Desgraciadamente, por la explosión demográfica, hemos invadido su territorio, tirando árboles, y por consecuencia, ha disminuido su alimento.
El otro día, al observar a los que viven bajo mi tejado, me di cuenta que ya usan otros materiales de construcción para sus hogares, pues colgaba de una teja, un hilo de plástico de los que usan para hacer los costales para guardar material de construcción, y que antes eran de fibra natural.
"Pobrecitos", me dije, hasta ellos, se tienen que acoplar a la modernidad.
A veces, compro estropajo de los que tienen semillas adentro, y se los pongo para que tengan otra opción, pero parece que ya se acostumbraron a usar todo tipo de desperdicios químicos.
Cara.
Sigo pensando lo mismo, de los animales.
Hasta que no me suceda lo contrario, seguiré pensando que los animalitos no nos hacen daño, si no los provocamos. El caso que les narraré, la verdad, si me asustó, pero fue por el factor sorpresa, pues no lo esperaba.
Eran más o menos las nueve de la noche y estaba con mi familia en la playa, escuchando el vaivén de las olas, arrastrando piedras.
A pesar de la hora, no había necesidad de algo que nos alumbrara, pues la luna llena brillaba en todo su esplendor. Yo tenía los pies sumergidos en la arena.
De repente, sentí en el tobillo, algo que me rozaba, pero pensé que era alguna ramita que venía con el agua, sin embargo, la sensación seguía, cuando el agua se devolvía.
Al bajar la vista, descubrí un cangrejo con sus tenazas abiertas, que estaba tentaleando mi pie.
Levanté mis pies muy asustada pero, esa adrenalina la ocupé, como siempre, en sacar la cámara y dispararle con el flash.
Al ver la luz, arremango sus tenazas, pero quedó al descubierto su concha color carey.
¿Por qué no las apretó, si tenía mi tobillo en medio de ellas?
Creo que porque no estoy en su cadena alimenticia, y como no se sintió amenazado, mejor posó para la foto del recuerdo.
Fue una inolvidable experiencia.
Cara.
Un valioso Ser humano
Me obsequiaron un regalo, que me ha parecido el más hermoso y valioso, ya que, la persona que me lo regaló me platicó, que fue hecho por un enfermo del Hospital civil, (lugar a donde asisten personas que no tienen para pagar un sanatorio particular)
El hombre que lo elaboró, a pesar de estar encamado, en ratos de mejoría se pone a tallar los jabones, dándoles diferentes formas.
No cabe duda que lo único que se necesita para ser útil, es la voluntad, ya que, en éste caso, la materia prima vale, a lo sumo, seis pesos, pero su trabajo, es incalculable.
Así como en ocasiones, sentimos, "pena ajena", en ésta, siento "orgullo ajeno".
Felicidades y muchas gracias por su ejemplo, a tan honorable persona.
Cara.
Unos lo hacen por largos, y otros, por inocentes.
Hace muy poco les platicaba cómo me habían tratado de timar, con un billete falso de cien pesos. Ahora, en el tianguis, me encontré un niño de algunos cinco o seis años, al cual sus papás, le habían negado dinero para comprar algo. Al ver su negativa, el niño decidió hacer un billete de veinte pesos, para comprar lo que se le había antojado. Me quice traer el billete para mostrarlo por lo que le dije que si me lo quería vender, pero que esa sería la única vez que sacaría dinero de ese modo, ya que al papá le dio miedo de que se acostumbrara a lo fácil. Yo lo tranquilice y le dije, que el niño ya había entendido que era sólo un juego, pero sería mejor no lo repitiera, (por las dudas). Se los presento, (con recelo)
Cara.
Un pretexto estúpido.
A lo largo de mi vida, he escuchado cientos de pretextos, de hecho, ya he escrito aquí refiriéndome a ellos, pero, el que me acaban de dar, es fabuloso, y nunca me hubiera imaginado que a alguien se le ocurriera.
Hay algunos con los cuales nos dejan callados, por no poder demostrar lo contrario, pero otros, como el que les contaré, me dejó callada por increíble, estúpido, y mejor preferí reírme.
Resulta que fui a comprar leche para mis búlgaros, y como no hay leche "bronca", la "un poquito menos peor", era la "Alpura Entera". Pues resulta que ya no la hay, y que en su lugar, pusieron una llamada "Clásica" Bueno, pues a falta de la "Leche entera" que vendían antes los de esa marca, tuve que ponerles la nueva, o sea la "clásica", y resulta que no me salio el yogurt y los búlgaros se me murieron.
En esta ocasión, aprovechando que el empleado de esa compañía estaba acomodando los Tetra-pack, le pregunté porqué habían cambiado la leche, y su respuesta fue ésta: "Señora, la leche es la misma, sólo que le cambiamos el nombre, porque las personas que vienen de provincia, nos preguntan que cuál ese la leche de antes, y le pusimos "clásica", para que la reconozcan". ¡Mentira!... la leche, a la que le cambiaron el nombre, tiene adjunta la leyenda: "Parcialmente descremada"
Al final, entre mentiras, pretextos, sonrisas, y leche aguada, me retiro, sin haber tomado yogur casero.
Cara. Billete falsificado de cien pesosAtraco frustrado
Hace como dos años, que me voy a cortar el pelo a unas cuadras de mi casa. Ayer pasé por ahí, rumbo a otro lado, pero, aproveché para que me le dieran una cortada. Suelo darle propina a la Señora, ya que, es lo justo, sin embargo, parece que cuando la ven a una, "buena gente" (por no decir otra cosa), algunas personas se aprovechan... le platico. Me cobró cien pesos y se los pagué con un billete de a doscientos pesos, y su propina se la di en morralla, para que me diera los cien, justos. Me dijo que iba a cambiar el billete en una licorería que queda abajo de su negocio, y la acompañé hasta ahí. Bueno... resulta que, crucé la calle para comprar menudo en una fonda frente al salón de belleza y al tratar de pagar, la Señorita que me atendió, se tardaba mucho, por lo que me acerqué a la caja para ver qué sucedía. El Señor que parecía el dueño, al ver que me acercaba me dijo: "El billete que me dio, es falso"... y agregó: ¿En dónde se lo dieron?... yo puse cara de incógnita, para luego pensar en lo que había pasado. Como no había comprado nada, recordé el billete que me había dado mi "estilista" (mmm)... y volteé la cara a la vinatería, por si estaba ahí, todavía. Pues resulta, que no solo estaba ahí, sino que había presenciado todo el mitote, y al ver que yo me acercaba, se escondió en la trastienda. A mí ya se me quitó lo "dejada"... así que me devolví y la llamé por su nombre. Cuando apareció, simplemente le dije: "No me lo admitieron"... ella contestó turbada... "No es falso... aquí en éste negocio, tienen una maquinita para revisarlos... a ver... ¡démelo!" Acto seguido, salió con un billete, (supongo que lo cambió por otro) y, atravesó la calle, con él en la mano y le dijo al Señor de la fonda, que estaba equivocado. El Señor, frotó el billete sobre una hoja de papel, para luego voltear a verla con ojos de pistola, y muy molesto le dijo: ¡No! ¿No qué?... (pensé), y me imaginé que era el falso, pero ella me dijo:" bueno... llévese éste otro", se dio media vuelta y se fue. Yo ya estaba enfadada y pagué con morralla, pero me quedó la duda y le pregunte al Señor: ¿Entonces, fue o no, falso el billete?... me contestó que ese nuevo que me había dado, no lo era, a lo que le pregunté porqué no me había cobrado con él... apenado conmigo me dijo, que si quería, le pagara con ese nuevo. Para acabar con este lío, les diré lo que pienso... que esa Señora, ya se lo había tratado de transar, y por eso no quiso saber nada de ella, y ella me lo dio, porque nunca se imaginó que lo fuera a gastar, enfrente, en donde ya estaba "quemada". Disculpen si mi redacción está confusa pero, así fueron las cosas "confusas", y sólo se las platico, para que tengan cuidado y revisen sus billetes, ya que con las impresoras tan buenas que existen, no falta el cretino, que se quiere pasar de listo.
Cara. Trampas mortales, con la mejor de las intenciones.
Las autoridades, tomando en cuenta la ecología, han determinado que afuera de los negocios, debe existir una superficie verde. Como los dueños de los negocios no quieren dejar espacio para un arbolito, (pienso que porque les quitaría vista a su negocio), optan por cubrir el área del estacionamiento, con adoquines rellenos de pasto. Sin embargo, ya en la práctica, es muy difícil mantener en buen estado el césped, por lo que se convierten en trampas mortales, sobre todo para las personas mayores, los niños y las mujeres que usan zapatos de tacón. Al final, lejos de ayudar, ni existen áreas verdes, ni existen banquetas seguras. Creo yo que ésta ley, debería revisarse, para evitar posibles accidentes.
Cara.
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