Cara's profileLos invito a sentir, ...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
¡GRACIAS GUMARO!
Algunas personas no comprenden el amor que se les tiene a las mascotas, y cuando mueren, te dicen que porqué estas triste, que sólo era un animal. Gran error, el amor, es el amor, y cuando se convive con ellos y se comparten juegos, diabluras, salud y enfermedades, se conecta uno a tal grado que, cuando se ausentan, se resiente y se les extraña mucho. Mi hijo y su esposa tenían un loro llamado Gumaro… el animalito era muy tierno y tranquilo, cosa rara en los miembros de su especie. Cuando lo tomaba uno para acariciarlo, agachaba la cabeza para que le diéramos masaje. Podría decirse que se comportaba, como los gatos cuando ronronean. Todos estamos muy tristes, especialmente, sus amorosos dueños, que son los que convivían a diario con él. ¡Gracias Gumaro, por los momentos tan agradables que vivimos contigo! Sabemos que estás, en el cielo de los loros. Cara.
UN AMOR IMPOSIBLE
Paseando por el jardín, vi un recipiente en forma de hoja, que sirve como comedero de aves. En su borde, distinguí a un pequeño insecto parecido a un mayate. El insecto era muy bello, de color verde esmeralda fosforescente, por lo que me dispuse a fotografiarlo. Al enfocar mi lente, descubrí que estaba precisamente junto a un adornito del plato, en forma de óvalo. El adorno era de el mismo tamaño del insecto, de el mismo color y de la misma forma… ¿qué curioso, verdad? Cuando llegué a mi casa y revisé con detenimiento las fotos, confirmé mis sospecha de que, a la mejor, el bicho estaba en la creencia, de que era una hembra de su misma especie, a la cual trataba de conquistar. Si estoy equivocada... júzguenlo Ustedes. Cara. "LAS TRAVESURAS DE LA MENTE"
Algunas veces, escuchamos las frases de: “Lo que no sabe, lo inventa" o “El sordo no escucha, pero se lo imagina" Bueno, pues el sentido del olfato no se queda atrás. Ilustraré lo que digo con una anécdota que viví.
El cielo se encapotó en una calurosa tarde, y yo, deseosa de refrescarme, tomé a bien lo que creía iba a ser una gran tormenta. Pero la lluvia no llegó, y las nubes se limitaron a rociar un poco las calles y los jardines. En el ambiente, reinaba un especial olor, diferente a todos los que conocía. El aroma, era tenue y al desconocer su origen, proseguí a adivinarlo. “De seguro que la llovizna, al caer en la hierba, plagada de flores secas, la ha humedecido un poco, y al evaporarse, emana el agradable aroma”, me dije. Pues llegó la noche, y yo me dormí con esa hermosa idea, imaginándome la mezcla de diferentes hojas, aderezadas con los pequeños pistilos de las flores amarillas del árbol del guayabo. Al día siguiente, entré al baño y me di cuenta que el adorno que había puesto con unas velas, al consumirse éstas, había quemando el recipiente, y como estaba hecho de un extraño material, había emanado el indescifrable aroma. Primero me dio tristeza por mi adorno quemado, luego me pesó tener que limpiar todo el humo hecho ceniza que cubría todo el baño pero, luego me reí y pensé lo curiosa que es la mente, que ella también…”Lo que no tiene registrado, lo inventa” Cara. |
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